Más de 4 mil familias en zona rural de Píritu claman por agua
Tierras con vocación agrícola y potencial agroproductor permanecen sin aprovechar por la falta del vital líquido.
La zona rural de Píritu no sólo está densamente poblada, sino seca,
deseosa de contar con la asistencia gubernamental para abastecerse del
agua y tener un servicio básico que permita la subsistencia y la
producción agropecuaria.
Sin embargo, loa años han pasado y ni autoridades municipales, regionales ni nacionales han consolidado una obra que ofrezca un mejor vivir a las más de 4 mil familias que han levantado casas y aspiran producir en sus parcelas.
La realidad en esta parte ubicada adyacente a Las Isletas de la zona oeste de Anzoátegui, se vive en un desierto habitado por gente que quiere el vital líquido para prosperar y expandir el eje urbano, pero siguen sin respaldo oficial.
Ramón Guzmán, vocero principal Colectivo Pica de la Madera, que agrupa a más de dos mil familias en esta área, informó que desde hace más de cuatro años se han consignado proyectos, cartas y solicitudes sin obtener una acción que se traduzca en un beneficio.
“Nos hemos dirigido a la alcaldía, la gobernación e Hidrocaribe, presentamos varios proyectos y nada. Nos dijeron en una oportunidad que el gobernador tenía en obra planteada para resolver el problema del agua en esta zona, pero hasta la fecha nada”.
Guzmán manifestó que el anhelo de numerosas familias es no sólo recibir el vital líquido en sus casas, sino contribuir con la siembra en sus tierras que son altamente aprovechables, tanto como para la cría de rebaños, aves y la pesca artesanal.
“Pero nunca nos han apoyado con la regularidad de una cisterna, nos dejaron abandonados pese a que estamos ahora en una emergencia económica. Nos hemos movilizado múltiples veces, incluso fuimos hasta Miraflores y se nos dijo que había un proyecto para una planta desalinizadora con apoyo chino, pero nada de nada”.
El dirigente añadió que el tiempo pasa y la sequía se agudiza, limita la potencialidad de una zona fértil que debería ser explotada con apoyo de las empresas petroleras, algo que sigue sin ocurrir.
“Solicitamos que el gobierno nos garantice el agua, si tenemos que pagar el servicio lo pagamos. Tenemos parcelas y queremos producir, queremos aportar al país, ser útil como colectivo organizado, pero nada porque sin el agua no podemos hacer nada y es inhumano que no nos atiendan.
Sin embargo, loa años han pasado y ni autoridades municipales, regionales ni nacionales han consolidado una obra que ofrezca un mejor vivir a las más de 4 mil familias que han levantado casas y aspiran producir en sus parcelas.
La realidad en esta parte ubicada adyacente a Las Isletas de la zona oeste de Anzoátegui, se vive en un desierto habitado por gente que quiere el vital líquido para prosperar y expandir el eje urbano, pero siguen sin respaldo oficial.
Ramón Guzmán, vocero principal Colectivo Pica de la Madera, que agrupa a más de dos mil familias en esta área, informó que desde hace más de cuatro años se han consignado proyectos, cartas y solicitudes sin obtener una acción que se traduzca en un beneficio.
“Nos hemos dirigido a la alcaldía, la gobernación e Hidrocaribe, presentamos varios proyectos y nada. Nos dijeron en una oportunidad que el gobernador tenía en obra planteada para resolver el problema del agua en esta zona, pero hasta la fecha nada”.
Guzmán manifestó que el anhelo de numerosas familias es no sólo recibir el vital líquido en sus casas, sino contribuir con la siembra en sus tierras que son altamente aprovechables, tanto como para la cría de rebaños, aves y la pesca artesanal.
“Pero nunca nos han apoyado con la regularidad de una cisterna, nos dejaron abandonados pese a que estamos ahora en una emergencia económica. Nos hemos movilizado múltiples veces, incluso fuimos hasta Miraflores y se nos dijo que había un proyecto para una planta desalinizadora con apoyo chino, pero nada de nada”.
El dirigente añadió que el tiempo pasa y la sequía se agudiza, limita la potencialidad de una zona fértil que debería ser explotada con apoyo de las empresas petroleras, algo que sigue sin ocurrir.
“Solicitamos que el gobierno nos garantice el agua, si tenemos que pagar el servicio lo pagamos. Tenemos parcelas y queremos producir, queremos aportar al país, ser útil como colectivo organizado, pero nada porque sin el agua no podemos hacer nada y es inhumano que no nos atiendan.
Eso contradice
los derechos constitucionales y los planes del propio gobierno nacional”