New Hampshire: el primer mano a mano entre Hillary Clinton y Bernie Sanders
El debate presidencial demócrata que realiza MSNBC este jueves tiene doble particularidad: no estaba previsto en el calendario original del partido y será el primero donde Hillary Clinton y Bernie Sanders estén solos en el podio.
Con el retiro del exgobernador de Maryland, Martin O´Malley, a raíz de su mal desempeño en el caucus de Iowa, la exsecretaria de Estado y el senador de Vermont se enfrentarán en New Hampshire.
Muchos esperan que este careo marque el fin de la medida cordialidad con la que han conducido hasta ahora sus campañas ambos aspirantes.
Los dos candidatos han entrado en una fase de ataques de baja intensidad, un estilo de comportamiento que los psicólogos llamarían pasivo agresivo.
En los últimos días el tono de la campaña demócrata ha cambiado con Sanders poniendo en duda las credenciales “progresistas” de Clinton, particularmente por su cercanía a círculos financieros de Wall Street.
Progresistas y progresistas
En la asamblea ciudadana que organizó la cadena televisiva CNN la noche del miércoles Sanders ratificó su respeto por Clinton y afirmó que “no la dará el gusto” a los medios de comunicación de usar armas de desprestigio contra su competidora.
Sin embargo, en la semana previa al caucus de Iowa y, sobre todo en su victorioso discurso al final de las asambleas, Sanders intensificó su retórica explotando flancos débiles de Clinton.
Al centro de los argumentos está el cuestionamiento del talante “progresista” de Clinton, por sus conexiones con el mundo corporativo, y por su pertenencia al establecimiento del partido Demócrata.
Clinton advierte que las aspiraciones de cambio, por bien que suenen en el papel (o en el discurso) tienen que poder realizarse en la vida real y que ella es la mujer capaz de llevarlas a cabo mediante las necesarias negociaciones políticas en Washington.
Ni juventud ni género
Una crítica no expresada a la ex primera dama se ve en la composición del público juvenil del público que sigue a Sanders.
Clinton,en cambio, tiene problemas para convencer a menores de 35 años de que ella es la persona que puede lograr los cambios.
Además, la solidaridad de género ya no es lo que era. Clinton no cuenta con el apoyo automático de las mujeres jóvenes para hacer de ella la primera presidenta de la historia del país.
Hasta ahora, la campaña de Sanders no ha echado mano de los correos electrónicos que Clinton envió, siendo secretaria de Estado, usando un servidor privado y entre los que se ha identificado varios sobre temas que posteriormente fueron clasificados como secretos.
En el primer debate de la temporada, Sanders expresó estar "cansado y aburrido" del tema, en lo que se interpretó como un involuntario respaldo a la candidata.
No parece haber necesidad, por ahora, de usar ese punto, uno de los favoritos de los precandidatos republicanos.
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